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ARTRITIS REUMATOIDE. El caso de Claudia.

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Cuadro Clínico

Claudia Díaz es ingeniera industrial en una gran empresa y le diagnosticaron Artritis Reumatoide (inflamación de todas las articulaciones y dolor crónico) desde los 3 años. Vivió toda su infancia tomando la medicación que se recetaba en aquella época para la artritis como Metotrexsato, Cloroquina y antiinflamatorios, a los cuales se les iban agregando los nuevos fármacos que se desarrollaban para el control inmunológico (inmunosupresores).

La función principal de estos medicamentos era el control del dolor para aportar una calidad de vida aceptable ya que la Artritis Reumatoide no tiene cura según la medicina convencional. Es decir, todos estos medicamentos que estuvo tomando durante toda su vida eran paliativos no curativos: le ayudaban con su calidad de vida pero no curarían la enfermedad.

A pesar de los fármacos le era tremendamente difícil hacer todas las cosas que hacen los niños de su edad como  montar en bici, correr, jugar a la pelota, etc. Sus padres tuvieron la valentía de hacer que su infancia fuera lo más "normal" posible buscando soluciones creativas a los problemas derivados de su enfermedad ya que para ellos y para Claudia no existía el "no se puede", tan solo había que encontrar la manera de hacerlo. Por ejemplo, durante sus estudios de Ingeniería sufría episodios crónicos de inflamación y descubrieron que hacer natación cada mañana le permitía poder moverse durante el resto del día en unas condiciones aceptables. 

Además de todo esto, el diagnóstico médico de Claudia implicaba que no podría tener hijos debido a la gran cantidad de fármacos que estaba tomando ya que eran altamente tóxicos y con efectos secundarios graves. Dejar la medicación era impensable porque se generaba dolor e inflamación general, sobre todo en manos, rodillas y tobillos

Claudia decide buscar otras opciones

Con 25 años y cansada de estar tomando medicación desde los tres años sin ningún cambio ni evolución decide visitar la Hacienda de la Concepción por recomendación de una persona cercana.

Una vez allí el Dr. Efraín Hoffmann, después de evaluar su caso con el historial médico que Claudia traía consigo y después de realizar las pruebas necesarias, le informa que su enfermedad puede mejorar. Además, dependiendo de la evolución que tenga y gracias a los tratamientos administrados dentro del centro, incluso podrían evaluar juntos la posibilidad de dejar de tomar medicación y recuperar su funcionalidad.

Pero también le informa que este tipo de enfermedad requiere de un procedimiento muy exigente con largos procesos de desintoxicación físicos y emocionales. Para llevar a cabo el tratamiento ha de permanecer en la clínica médica durante 40 días y necesitará hacer cambios severos en su vida, tanto a nivel alimentario como emocional y de gestión del estrés.

Claudia, después de hablar con otra paciente que había realizado el mismo procedimiento que se encontraba en la clínica y después de resolver todas las dudas que tenía al respecto, decidió comenzar con el tratamiento en la Hacienda de la Concepción.

El tratamiento

El tratamiento comenzó con un largo ayuno y la reducción muy paulatina de todos los medicamentos que Claudia llevaba tomando desde su infancia. En esta primera fase y en su caso en particular, recibía terapias relajantes destinadas a reducir la inflamación articular ya que no podía hacer ejercicio físico, yoga ni ningún otro tratamiento con implicación física. Esta etapa inicial es la llamada etapa de acondicionamiento.

La etapa de acondicionamiento es muy importante ya que son muchos estímulos nuevos contra los que la inercia de la vida anterior tenía que luchar y esto puede resultar muy difícil para los pacientes. Es una etapa en la que las personas se colocan en el primer orden de prioridad, y en el caso de Claudia esto no ocurría desde hacía años, ya que todo lo demás y el resto de personas eran más importantes que ella misma. Además, prestar atención, cuidar y mimar al cuerpo es un punto clave en gran parte de los procesos curativos, donde la persona lo había desatendido en mayor o menor medida.

Después de esta primera etapa del tratamiento Claudia ya se encontraba en mejores condiciones. Entonces empezó a recibir otro tipo de procesos terapéuticos más movilizadores gracias a los cuales comenzó identificar algunos temas que habían condicionado su vida. La rabia y la frustración habían sido una constante debido a las limitaciones que le había supuesto tener esta enfermedad desde los tres años. Además descubrió cómo ella había aprendido a compensar las deficiencias físicas con un brillo y perfeccionismo sobresaliente en el apartado intelectual y profesional, lo que la llevaba a grandes episodios de frustración si no conseguía sus objetivos.

Durante toda su estancia en la clínica, Claudia recibió los tratamientos necesarios para su enfermedad bajo una estricta supervisión y acompañamiento médico, como masajes, masajes relajantes, masajes de polaridad, psicoterapia corporal, bioenergética, psicoterapia individual, cambios en la alimentación, ayuno, hidroterapias, sueros osteoarticulares, acupuntura, tratamientos para el dolor, homeopatía y terapia neural.

Cuando Claudia acabó el tratamiento volvió a casa, sin dolores, sin inflamación articular, haciendo ejercicio y sin tomar medicamentos. Vuelve a su hogar sin ningún síntoma de la Artritis Reumatoide.  

 

Recaída

A los 15 días de su reinserción laboral y de volver a la vida que llevaba antes de su estancia en la clínica vuelven los síntomas de la Artritis Reumatoide. Tras varias conversaciones telefónicas con el Dr. Efraín Hoffmann deciden que ella debe volver a la clínica para poder estudiar qué es lo que le afecta de manera negativa cuando se reincorpora a su vida habitual.

En esta segunda estancia no se aplicó el tratamiento anterior: no se hizo ayuno ni se trató con medicamentos naturales. El núcleo del trabajó se centró en identificar a nivel emocional y psicológico, qué elementos son los que la agredían en su vida. Qué características tenía el ambiente de la Clínica para armonizarla y porqué el entorno de afuera conseguía  desarmonizarla.

Después de un mes de trabajo los síntomas de la Artritis Reumatoide volvieron a remitir. Claudia descubrió qué es alguien extremadamente comprometida con el logro, con demostrar que es buena a través de lo que hace. Haciendo y demostrando se sentía valiosa. Por lo tanto se le prohibió hacer nada de eso, es decir sencillamente no debía hacer nada.

"Cada persona que se enfrenta a una enfermedad tiene retos diferentes porque se entiende la salud como un equilibrio, y ya que Claudia siempre había estado haciendo cosas para demostrarse a sí misma y a los demás que era capaz a pesar de su enfermedad, ahora debía aprender a no hacer nada."  Dr. Efraín Hoffmann.

A partir de ahí, Claudia empieza a identificar como ella necesitaba valerse a través del trabajo, y cómo el elevado grado de perfeccionismo y la exigencia le generaban altos niveles de estrés y cómo esto estaba relacionado directamente con su enfermedad. Empieza también a cuestionarse qué lugar ocupan todos los elementos de su vida, familiares, de pareja, laborales, etc.

Todo ese período de reflexión y autoconocimiento junto con las terapias y tratamientos recibidos en la Clínica la llevaron a renunciar al trabajo y a dejar a su pareja. Decidió quedarse en la Hacienda para continuar con su tratamiento, donde a su vez, se formó en Coaching.

En julio de 2013 Claudia salió de la Clínica curada de la Artritis Reumatoide y no ha vuelto a tomar medicación.

Conclusiones

A veces Claudia vuelve a tener pequeños episodios de dolores articulares, pero estos no son más que señales de alarma de que algo está haciendo mal y se aboca a buscarle solución.

"Por supuesto cada cuerpo tiene señales de alarma distintas ya que cada cuerpo tiene sus propias debilidades. De esta manera es como nuestro cuerpo nos habla." Dr. Efraín Hoffmann

El desarrollo de esta sensibilidad para aprender a leer los mecanismos psicosomáticos es muy importante ya que nos pone de manifiesto lo que conscientemente no estamos identificando.

Claudia empezó a tener otro tipo de inquietudes personales y a querer vivir su propia vida. Dejó su estancia en la Hacienda y se fue a buscar un nuevo horizonte profesional lejos de la familia.

Actualmente ella está embarazada a pesar de que el diagnóstico era que jamás podría tener hijos. Claudia está totalmente curada.

Puedes ver aquí el vídeo de Claudia donde nos cuenta su experiencia en primera persona. 

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