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VERDADES Y MENTIRAS de las dietas détox: desmontando la red

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Existen diversidad de opiniones sobre las dietas détox, por eso hemos decidido seleccionar las más relevantes, tanto a favor como en contra y aportar un poco de luz y rigor científico sobre ellas. Para ello hemos contado con la ayuda de Mª Josep Sebastiàexperta en Dietética y nutrición humana y Oncología Integrativa con una amplia trayectoria profesional en el tema.

A continuación analizamos las verdades y mentiras sobre las dietas détox más populares de la red: 

 

“Necesitamos depurarnos pero nuestro organismo ya cuenta con los órganos para ello, por lo que las dietas détox no son necesarias”.

Esta afirmación sería cierta si nuestro cuerpo trabajara en ausencia de estrés, sin ningún tipo de excesos y con una alimentación perfecta. En este hipotético caso, donde además todos los alimentos deberían ser de cultivo orgánico (sin pesticidas, con abonos naturales, etc), no sería necesario realizar una dieta détox.

Por supuesto que, si no realizamos ninguna una dieta détox a lo largo de nuestra vida no pasará nada, pero supone una gran herramienta para mejorar nuestra calidad de vida y hacer que nuestro organismo se conserve en mejores condiciones y durante más tiempo. Se trata de crecer con salud y cuidar el vehículo en el que vamos.

 

“Las dietas détox no son dietas para adelgazar”.

Cierto. La pérdida de peso durante una dieta détox es una consecuencia, no un objetivo. No se puede confundir imagen son salud. El principal objetivo de una dieta détox es una mejora en la salud y en el funcionamiento de nuestro organismo, lo que no puede confundirse con imagen y estética.

La pérdida de peso asociada a una dieta détox viene, principalmente, por la eliminación de líquido asociado a los excesos de toxinas. 

 

“¿Son necesarios los complementos, zumos, batidos y demás productos que existen en el mercado para realizar una dieta détox?”

Rotundamente no. Para realizar una dieta détox no es necesario adquirir productos, suplementos ni batidos. La base de la dieta está compuesta ensaladas, vegetales, algunas frutas y mucha agua (una media de 3lts). Además podemos tomar batidos y licuados, que podemos hacer y conseguir nosotros mismos. Eso sí, cuidando al máximo la calidad de los alimentos que consumimos.

 

“Favorecen una reducción de volumen además de la pérdida de peso por lo que resultan adecuadas para el tratamiento de la celulitis o la lipodistrofia.”

Cierto. Al haber una alta concentración de toxinas en nuestro organismo, nuestro cuerpo se inflama como respuesta del sistema inmunológico.

Esto se debe a que el exceso de toxinas se deposita en la matriz extracelular, cuanto más lejos de la actividad de la propia célula, mejor. Se genera entonces una inflamación silenciosa y subclínica, ya que se produce una gran entrada de líquido en el espacio extracelular, para diluir las altas concentraciones de toxinas ((osmosis), y generar unas condiciones mínimas para la vida de las células de nuestro cuerpo.

Una dieta détox, al favorecer y ayudar a la eliminación de toxinas provocará también una inmediata reducción del volumen de agua asociada.

 

“Las dietas détox funcionan sólo en algunas personas.”

Las dietas détox funcionan en cualquier persona que la haga (salvo determinadas patologías donde no es aconsejable realizarlas). Obviamente si no la llevas a cabo no surtirá efecto.

 

“Ayuda a eliminar los metales pesados”.

Por supuesto que sí. Para ello la dieta détox deberá tener alimentos que aporten sustancias quelantes como las algas, ya que la eliminación resulta más efectiva. Un quelante es un compuesto orgánico que se encarga de atrapar al metal pesado haciendo posible su eliminación.

El cuerpo no fabrica sus propias sustancias quelantes pero sí es capaz de usar las que se aportan con la dieta. En este caso, un preparado farmacéutico de sustancias naturales con acción quelante podría ser aconsejable.

 

“No son dietas equilibradas. Provocan déficit de electrolitos, oligoelementos y minerales.”

Claro que son dietas desequilibradas. Para conseguir un efecto terapéutico, como primer paso, no se puede buscar el equilibrio. Por el contrario, se necesita expresamente un desequilibrio para limpiar a fondo, sobretodo en una persona que ya tiene un desequilibrio por exceso de toxinas.

Para limpiar una casa es necesario mover los muebles y generar cierto desorden. No se puede limpiar a fondo sin mover muebles.

Por otra parte, si la dieta posee frutas y verduras es imposible que generen un déficit de electrolitos, oligoelementos y minerales ya que son aportados en cantidades necesarias por estos alimentos.

Después de realizar una dieta détox, sí se busca el equilibro en la alimentación. Pero este equilibrio es  particular para cada persona y variará según las necesidades debidas a su profesión, gasto energético, edad, estado de salud y enfermedades, etc.

 

“Tiene riesgos para la salud si se supera el período de realización.”

Si una dieta détox está diseñada por un profesional para una persona y unas patologías concretas no existe ningún riesgo para la salud.

En cambio, si una persona la realiza por su cuenta sin ningún tipo de seguimiento ni asesoramiento profesional, si puede tener riesgos para la salud y más aún si tiene alguna patología.

Este riesgo es debido más a los fármacos que esté tomando una persona, que a la enfermedad en sí misma. Muchos de los fármacos que se ingieren son profármacos, que se activan en la primera fase de detoxificación hepática. Entonces, si estamos tomando algo que compromete esta primera fase, comprometemos directamente la efectividad de los fármacos.

Por eso cualquier persona bajo tratamiento médico, sea del tipo que sea, debe acudir a un profesional a la hora de realizar cualquier dieta détox.

 

“Es falso que beneficien a nuestro organismo: pueden causar mareos, dolor de cabeza, deshidratación, cansancio, náuseas y alucinaciones.”

Una dieta détox jamás podrá provocar deshidratación ni alucinaciones ya que está compuesta por abundantes líquidos y no posee compuestos alucinatorios como para que se dén.

Por el contrario, sí es cierto que puede causar mareos, dolor de cabeza y náuseas. También puede generar dolor articular, ya que las articulaciones suelen ser el lugar de acumulación de  toxinas. Al reajustarse las condiciones y empezar a limpiar el organismo, podemos experimentar cierto malestar, sobre todo durante los primeros días.  A esto se le llama crisis curativa. Y es un momento del proceso por el que se pasa, antes de que la persona pase a sentirse realmente bien.

Por este motivo, antes de hacer una dieta de estas características, es necesario estar informado de los puntos por los que se va a pasar. Además, puesto que los primeros días son los más “antipáticos” es interesante comenzarla en fin de semana que es cuando podemos estar en casa, descansar y dedicarnos a nosotros. 

Desde OnMints recomendamos la visita de un profesional, para la realización de una dieta détox, de manera que pueda adaptar la alimentación a cada caso particular además de realizar un seguimiento para su correcta realización.

 

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