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Dietas Sanadoras Hoffmann

Dentro de los Sistemas Hoffmann, el ayuno terapéutico y las subsecuentes dietas, son una parte primordial y fundamental dentro de los programas de salud integral, que siguen la mayoría de pacientes que visitan la Hacienda la Concepción.

El régimen de dieta sanadora es un programa de alimentación, diseñado minuciosamente bajo las necesidades de cada paciente.

Todo el proceso se realiza bajo estricta vigilancia médica, bien sea interno en la hacienda o de forma ambulatoria.

Además, el paciente debe ser consciente de las implicaciones del proceso y que durante el mismo solo debe ingerir aquellos alimentos prescritos por el médico.

Programa de Alimentación

Normalmente, puede comenzar con la restricción total de los alimentos a través del ayuno terapéutico (aplicado solo en aquellos casos que lo ameriten), el cual coincide con la fase de desintoxicación. Es durante esta fase cuando se le da espacio a la naturaleza y a nuestra biología para eliminar todo aquello que puede interferir con su regeneración.

Luego se pasa al restablecimiento paulatino de todos los alimentos la cual provee nutrición y regeneración celular, hasta llegar a la fase de mantenimiento. Se trata de una serie de dietas sucesivas, que veremos a continuación:

  • La dieta 1: Cruda vegetariana.

En esta se eliminan las proteínas tanto de fuente animal como vegetal, la leche, sus derivados y las grasas. Es rica en vegetales y frutas verdes, que proporcionen vitaminas, minerales, oligoelementos y fitonutrientes. Se consumen principalmente vegetales cocinados al vapor y bajos de condimentos y se sostiene a base de zumos tanto de frutas como de vegetales.

  • La dieta 2: Cruda vegetariana o naturista.

​​Sigue la misma línea de la dieta 1, pero es rica en proteínas de origen vegetal, se incluye el yogur para ayudar a regenerar la flora intestinal, se comienza a consumir fuentes de ácidos grasos y se introduce la ingesta de carbohidratos integrales no complejos.

  • La dieta 3: Cruda vegetariana o naturista de bajo índice glicémico.

Además, de lo indicado para la dieta 2 se incluyen los granos y/o legumbres. 

  • La dieta 4: Régimen reductor.

Es igual a la dieta 3, donde se mantiene un índice glicémico bajo, pero se comienza a incluir proteínas de fuente animal para los no vegetarianos, como pescado y carnes blancas, se pueden consumir quesos frescos y se evitan los quesos madurados. En la Hacienda la Concepción se sigue una dieta totalmente vegetariana, pero una vez que el paciente empiece su vida normal puede decidir si sigue vegetariano o no.

  • La dieta 5: Alimentación sana y de mantenimiento.

Es cuando se permiten todos los alimentos considerados como saludables y en sus combinaciones adecuadas (ver indicaciones generales más abajo).

 

Mientras los pacientes son sometidos a la dieta sanadora, se realizan en paralelo un conjunto de tratamientos y terapias para acompañar el proceso, proporcionando la asistencia necesaria a nivel físico, mental, psíquica, emocional y espiritual. Es muy importante un enfoque holístico/integral para monitorear el estado anímico de cada paciente para así poder mantener una buena disposición durante todo el proceso y obtener los mejores beneficios.

Tomar medidas naturistas que promuevan la depuración y ayuden a eliminar toxinas como sauna seco y/o de vapor, baños de arcilla, hidroterapias y limpieza profunda de colon, limpieza hepática, renal o sanguínea, son también complementos imprescindibles dentro del programa de dietas sanadoras, que dependerán de los requerimientos específicos de cada caso en particular.

Una Alimentación Sana

Para llevar una alimentación sana debemos seguir las directrices y recomendaciones de un experto en la materia, además debemos poner nuestro interés en estudiar y entender como funcionan los alimentos, de que manera debemos consumirlos para obtener los mejores beneficios, aprender a cuidar nuestro cuerpo esforzándonos para mantenernos sanos y prevenir complicaciones futuras. Dentro de los puntos a tener en cuenta está:

  • No mezclar proteínas con carbohidratos.
  • No se permiten bebidas gaseosas, dulces de factoría o bollería industrial.
  • Eliminar el consumo de azúcar blanca y harinas refinadas.
  • Se prohíbe el consumo de alimentos fritos.
  • Se recomienda consumir cereales y granos integrales.
  • Se recomienda habituarnos a las comidas bajas en grasas.
  • Moderar la cantidad de alimento que consumimos en cada comida y diariamente.
  • Tener en cuenta el origen de los alimentos, siempre intentando que sean productos de origen local y producción orgánica.
  • Escoger alimentos lo menos procesados posibles.
  • Se debe esperar 6 horas entre las comidas fuertes, para que el cuerpo tenga tiempo de digerir y eliminar los productos de desecho, generados en la digestión.
  • Necesitamos mucho conocimiento y criterio para saber que nos conviene y que no nos conviene ingerir en cada momento.

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